Rutas en moto por Madrid: los mejores itinerarios por zona

Lo esencial 🏍️

  • La Sierra de Guadarrama concentra las rutas moteras más accesibles, con el Monasterio de El Escorial como punto de partida habitual.
  • El Valle del Lozoya y la Sierra Norte ofrecen desde escapadas cortas hasta la ruta más larga de la comunidad, unos 200 km.
  • Las vegas del sur y la Sierra Oeste son alternativas sin desniveles pronunciados, ideales para huir de la masificación.
  • Antes de salir conviene revisar la moto, el equipo y el pronóstico: la sierra cambia de condiciones muy rápido respecto a la capital.

Las rutas en moto por Madrid tienen algo que no se encuentra fácil en otras comunidades: en menos de una hora desde la capital puedes pasar del asfalto urbano a los puertos de montaña de la Sierra de Guadarrama, a los embalses del norte o a los pueblos con encanto del sur y el oeste. La Comunidad de Madrid reparte sus mejores trazados en cuatro zonas bien diferenciadas, cada una con su propio carácter y su propio nivel de exigencia.

Este recorrido está pensado para que elijas según lo que busques: un puerto clásico de fin de semana, una escapada larga entre bosques y embalses, o una ruta tranquila entre pueblos con encanto sin curvas complicadas. Las rutas moteras cerca de Madrid que reunimos aquí van de los 40 a los 200 kilómetros, así que hay opción tanto para una mañana suelta como para un día entero fuera.

Las mejores rutas en moto por Madrid recorren la Sierra de Guadarrama, el Valle del Lozoya, las vegas del sur y la Sierra Oeste, con trayectos de entre 40 y 200 kilómetros según la zona.

Sierra de Guadarrama: la ruta clásica

La Sierra de Guadarrama es, para muchos moteros madrileños, el primer sitio al que se piensa cuando surge la idea de salir un domingo. El Monasterio de El Escorial hace de eje común a los dos trazados más transitados de la zona, y ambos comparten algo importante: son accesibles casi todo el año y no exigen un nivel técnico avanzado.

San Lorenzo de El Escorial – Puerto de la Cruz Verde – Galapagar

La ruta arranca en San Lorenzo de El Escorial y toma la M-505, con un ascenso progresivo hasta coronar el Puerto de la Cruz Verde, un mirador que además funciona como punto de encuentro habitual entre moteros. Desde ahí, el descenso hacia Galapagar cierra un trazado apto para todos los niveles, sin exigencias técnicas destacables. La primavera y el otoño son las estaciones donde este itinerario se disfruta mejor, con temperaturas suaves y menos tráfico ciclista que en pleno verano.

El Escorial – Puerto de Navacerrada – Mirador de los Robledos

Este segundo trazado recorre unos 50 km por la M-505 atravesando la Sierra de Guadarrama de lado a lado. En el camino aparecen áreas de descanso en el Puerto de Guadarrama, con vistas abiertas y espacio para estirar las piernas, además de restaurantes y zonas de picnic repartidos por el trayecto. La ruta pasa por el Puerto de Navacerrada antes de llegar al mirador de los Robledos, y suele combinarse con una visita al Monasterio de San Lorenzo de El Escorial al inicio o al final del día.

Sierra Norte y Valle del Lozoya

Si la Sierra de Guadarrama es la zona más frecuentada, la Sierra Norte y el Valle del Lozoya son su reverso: más embalses, más bosque y pueblos con mucha más historia detrás. Aquí conviven escapadas cortas de una mañana con la ruta más larga que se puede trazar dentro de la comunidad.

El Atazar y Patones de Arriba

La ruta sale de Torrelaguna hacia El Berrueco, por una carretera que rodea el Embalse del Atazar. Es un asfalto tranquilo entre semana, apto para todos los niveles y con poca exigencia técnica, lo que la convierte en una buena opción para quien empieza. El desvío final hacia Patones de Arriba, uno de los pueblos con encanto más fotografiados de la zona, merece parada gastronómica antes de volver.

Rascafría y Puerto de Canencia

Desde Miraflores de la Sierra arranca el ascenso al Puerto de Canencia, entre bosques de robles, abedules y coníferas que cambian de color según la época del año. El asfalto es estrecho y sombrío, así que la conducción aquí no está pensada para ir deportivo, sino para disfrutar del entorno. La llegada a Rascafría permite completar la visita con el Monasterio de El Paular.

Buitrago del Lozoya y La Cabrera

Buitrago del Lozoya conserva una muralla medieval y un casco histórico que vale la pena recorrer a pie antes de seguir ruta. La Cabrera, por su parte, sorprende con formaciones rocosas y vestigios arqueológicos que se prestan a una breve excursión a pie, un buen respiro entre tramo y tramo de carretera.

Ruta larga Guadarrama – Buitrago – Montejo – Lozoya

Esta es la ruta más larga de toda la comunidad, con unos 200 km si se completa entera. Sale de Madrid por la A-6 hasta Guadarrama, donde toma la M-601 y pasa por el Puerto de Navacerrada antes de llegar a Buitrago del Lozoya, con su muralla y casco histórico. Desde ahí, la M-137 lleva hacia Montejo de la Sierra y La Hiruela, y la M-130 continúa hasta Lozoya y Pinilla del Valle. El regreso puede hacerse por la M-604 o la M-607, según se prefiera.

Como recomendación para el descanso en esta ruta larga, el Área Recreativa de Las Berceas (M-604) y El Chorro (M-130, cerca de Pinilla) cuentan con mesas, zona de barbacoa y aparcamiento.

Sur y sureste: vegas, historia y pueblos con encanto

No toda ruta motera en Madrid tiene que subir un puerto. Al sur y al sureste de la capital, las vegas del sur ofrecen trazados sin desniveles pronunciados, perfectos para huir de la masificación de la sierra en fin de semana o para quien prefiere una conducción más relajada.

Aranjuez y Chinchón

La ruta arranca en Nuevo Baztán y desciende por Perales de Tajuña, atravesando el entorno arbolado que forman los ríos Tajo, Tajuña y Jarama. La llegada a Chinchón invita a parar en su Plaza Mayor y probar el anís tradicional de la zona, mientras que Aranjuez cierra el día con el Palacio Real vinculado a Carlos III. Todo el trazado es llano, sin desniveles pronunciados.

Bajo Jarama: Rivas-Vaciamadrid – Arganda

Una ruta corta y poco montañosa, ideal para quien dispone de poco tiempo. La parada obligatoria aquí es el Museo del Ferrocarril de Arganda, un buen pretexto para bajarse de la moto a media mañana.

Senda de Cervantes: Alcalá de Henares – Esquivias

Este itinerario sale de Alcalá de Henares, ciudad natal de Cervantes, donde se puede visitar su casa-museo antes de arrancar. La ruta termina en Esquivias, el lugar donde el escritor compuso parte de Don Quijote de la Mancha, cerrando un recorrido con más peso cultural que técnico.

Sierra Oeste: embalses, bodegas y dehesas

La Sierra Oeste es la zona menos conocida de las cuatro, y por eso mismo una de las que mejor conserva la sensación de desconexión. Aquí dominan las dehesas, los embalses y, en la parte de San Martín de Valdeiglesias, también el vino.

Navalcarnero – Pantano de San Juan – Pelayos de la Presa

Desde la plaza de Navalcarnero, la ruta enlaza Sevilla la Nueva, Quijorna y Brunete por carreteras secundarias, atravesando un paisaje de dehesas y encinas centenarias que se abre paso entre pinares. La llegada a las orillas del Pantano de San Juan, conocido popularmente como «la playa de Madrid», es uno de los momentos más fotografiados de toda la ruta. Desde ahí se conecta fácilmente con San Martín de Valdeiglesias y Pelayos de la Presa.

Ruta del Vino de San Martín de Valdeiglesias

Una variante pensada para quien quiere combinar moto y enología: la ruta pasa por viñedos y bodegas de la zona, con degustación de vinos locales incluida y una breve explicación del proceso de vinificación. Una parada distinta a las habituales, más pausada.

Ruta de los Embalses: Valmayor a Atazar

Este trayecto conecta el embalse de Valmayor con el del Atazar, pasando por San Sebastián de los Reyes o San Agustín de Guadalix, según la variante que se elija. El paisaje combina láminas de agua con montañas y bosques al fondo, uno de los más fotogénicos de toda la comunidad.

Consejos prácticos antes de salir

La sierra madrileña cambia de condiciones mucho más rápido que la capital, y eso es justo lo que puede arruinar una ruta bien planeada si no se prevé con antelación.

  • Revisa las presiones de los neumáticos y los niveles de líquidos antes de salir.
  • Lleva ropa y equipo adecuados: la temperatura en zonas de montaña puede ser bastante más baja que en la capital.
  • Algunas zonas del interior tienen muy pocos servicios y gasolineras, así que conviene llevar agua en la mochila.
  • Evita las mañanas de los fines de semana de primavera, cuando el tráfico ciclista en la sierra es más denso.
  • Consulta el pronóstico del tiempo antes de salir: en invierno hay que prever lluvia o incluso nieve en las zonas más altas.
  • Haz paradas regulares e hidrátate durante el trayecto.
  • Planifica la ruta con un mapa o apps de navegación pensadas para motos.

En las zonas más despobladas de la Sierra Norte y la Sierra Oeste, las gasolineras escasean: conviene repostar antes de dejar los núcleos urbanos principales.

Con estas cuatro zonas ya tienes suficiente para planear varios fines de semana distintos sin repetir paisaje. Elige según el tiempo que tengas y el nivel que busques, prepara la moto la noche antes y sal temprano para aprovechar la luz y esquivar el tráfico. La Comunidad de Madrid tiene mucho más asfalto motero del que parece a simple vista.

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