Mercado de San Miguel Madrid: la guía completa para visitarlo

Lo esencial 🏛️

  • Mercado gastronómico cubierto junto a la Plaza Mayor, en pleno Madrid de los Austrias.
  • Más de 30 puestos gourmet de tapas, jamón, marisco y postres.
  • Edificio de hierro y cristal inaugurado en 1916.
  • Metro Sol u Ópera, a un paseo de 5 minutos.
  • Abierto todos los días hasta la medianoche (conviene comprobarlo antes de ir).

Si buscas dónde ir a picotear en el centro de Madrid, el Mercado de San Miguel de Madrid es una parada casi obligada. Se trata de un mercado gastronómico cubierto situado junto a la Plaza Mayor de Madrid, instalado en un edificio de hierro y cristal de 1916 con más de 30 puestos de tapas y productos gourmet.

Está a un paso del Madrid de los Austrias, en una de las zonas con más historia de la capital, y combina la arquitectura de hierro original con una oferta pensada para picar de pie, puesto a puesto. Aquí te contamos qué es exactamente, de dónde viene, qué comer en sus puestos gourmet y cómo organizar la visita sin perderte nada.

Qué es el Mercado de San Miguel

El Mercado de San Miguel se levanta en la plaza que le da nombre, junto a la Plaza Mayor, en pleno corazón del Madrid de los Austrias. No es un mercado de abastos al uso, de esos donde se compra y se lleva a casa: aquí la gracia está en comer y beber en el propio puesto, moviéndote de barra en barra.

El edificio, de hierro y cristal, se distribuye en dos plantas y ronda entre los 1.200 y los 2.000 metros cuadrados según la fuente que se consulte. Sobre esa superficie se reparten más de 30 puestos fijos y móviles, entre jamón, marisco, quesos, vinos y dulces.

Con más de 7 millones de visitantes al año según esmadrid.com, se ha convertido en un templo gastronómico de referencia, a la altura de La Boquería de Barcelona o el Time Out Market de Lisboa. Es, en definitiva, un mercado gourmet de Madrid pensado para la degustación in situ.

Historia del Mercado de San Miguel

  • En este mismo solar estuvo la iglesia de San Miguel de los Octoes, donde fue bautizado Lope de Vega, con parroquia ya documentada en el fuero de Madrid de 1202.
  • Un incendio en 1790 dañó la iglesia y toda la zona.
  • En 1804, el arquitecto Juan de Villanueva recomendó su demolición, que se llevó a cabo el 28 de noviembre de 1809 por orden del rey José I Bonaparte.
  • Entre 1809 y 1916 el espacio funcionó como mercado al aire libre, con cajones de madera: en 1847 el Diccionario de Pascual Madoz contaba 128 cajones y 88 tenderetes.
  • El mercado cubierto que conocemos hoy se construyó en dos fases, en 1914 y 1916, bajo el arquitecto Alfonso Dubé y Díez, inspirado en Les Halles de París, con un coste de 300.000 pesetas de la época.
  • Se inauguró como mercado de abastos el 13 de mayo de 1916.
  • En el año 2000 fue declarado bien de interés cultural, en la categoría de monumento.
  • En 1999 la Comunidad de Madrid acometió una remodelación con fondos europeos, de 150 millones de pesetas, que devolvió al edificio su aspecto original.
  • Reabrió el 13 de mayo de 2009, tras casi dos años de obras, ya como mercado gastronómico: el primero de Madrid con este concepto.
  • Cerró durante 2020 y parte de 2021 por las restricciones de la pandemia de COVID-19.
  • Volvió a abrir en julio de 2021 con cuatro puestos nuevos: Madreamiga (panadería), Prrimital (carnes), Picolisto (tortillas) y Quesería Quesoba (quesos cántabros).

Qué comer: los puestos imprescindibles

Con más de 30 puestos, conviene saber a cuál acercarte según lo que te apetezca. Aquí tienes una selección por tipo de producto.

Jamón y carnes ibéricas

MAS Gourmets Carrasco Ibéricos vende jamón ibérico de bellota, paletas y lomos, mientras que Raza Nostra, empresa madrileña con más de 40 años de experiencia, ofrece ternera, vaca, buey, cerdo y cordero de razas autóctonas.

Pescado y marisco

Morris trae marisco fresco a diario desde las costas gallegas. El Señor Martín es una pescadería gourmet con langostinos de Sanlúcar y gambas de Huelva, y Daniel Sorlut sirve ostras “claires” traídas a diario, junto a caviar de Caviar Petrossian.

Arroces y tapas de autor

Paella, del chef Rodrigo de la Calle (una estrella Michelin), sirve arroces de marisco, verduras y negro, además de fideuá. Arzábal, del Grupo Arzábal, ofrece croquetas de Idiazábal, boletus, bacalao, jamón ibérico o gambas, y también sus famosos callos en Casa Lhardy.

Quesos, verduras y panadería

Felixia vende fruta y verdura, ensaladas, bowls y zumos. Quesería Quesoba elabora quesos artesanos cántabros con leche de vacas de alta montaña, y Madreamiga, la panadería artesana llegada en la reapertura de 2021, completa la oferta salada.

Vinos y aperitivo

El 19 de San Miguel y Pinkleton & Wine tienen carta de vino, cava y champán. La Hora del Vermut sirve vermut madrileño acompañado de encurtidos o empanadillas, ideal para un picoteo rápido.

Postres

Horno de San Onofre elabora turrones, chocolates y dulces típicos, y Rocambolesc, la heladería del chef Jordi Roca (tres estrellas Michelin en El Celler de Can Roca), pone el broche dulce a la visita.

Lo esencial 🍤

  • Jamón ibérico, marisco gallego y ostras conviven puesto con puesto.
  • Dos firmas con estrella Michelin detrás: Rodrigo de la Calle y Jordi Roca.
  • Buena opción para tapear variado sin sentarte a comer un menú completo.

Cómo llegar y horario

  • En metro: parada Sol (líneas 1, 2 y 3) o parada Ópera (líneas 2, 5 y Ramal).
  • A solo 5 minutos a pie desde la Puerta del Sol.
  • Se encuentra junto a la Plaza Mayor, en pleno Madrid de los Austrias.
  • El horario habitual suele ir de 10:00 a 24:00 todos los días, aunque puede variar según la temporada: conviene comprobarlo antes de ir.
  • Por su gran afluencia —más de 7 millones de visitantes al año—, las mañanas son más tranquilas y las noches, más animadas.

Otros mercados gastronómicos de Madrid

El Mercado de San Miguel fue pionero del formato gastronómico en Madrid, pero no es el único. Si te ha gustado la experiencia, estos son otros espacios similares repartidos por distintos barrios.

Mercado de San Antón (Chueca)

En la calle Augusto Figueroa, 24, se reparte en tres plantas: producto fresco, una taberna con 10 puestos gastronómicos y el restaurante “La cocina de San Antón” en la terraza. También acoge proyecciones y presentaciones.

Mercado de San Ildefonso (Malasaña)

En la calle Fuencarral, 57, fue el primer mercado de abastos cubierto de Madrid y hoy es un street food market en tres plantas, con 20 puestos y tres barras, patio con jardín urbano y el llamado “Espacio Sorpresa” de cócteles.

Mercado de la Cebada (La Latina)

En la Plaza de la Cebada, s/n, es uno de los más grandes de Madrid, con más de 6.000 metros cuadrados y 80 comercios, además de un espacio infantil, Cebada Kids.

Mercado de San Fernando (Lavapiés)

En la calle Embajadores, 41, se inauguró en 1944. Destaca su puesto “La Casquería”, con libros a 10 euros el kilo, y el espacio participativo “La Cocina del Mercado”.

Mercado Barceló (Malasaña)

En la calle Barceló, 6, se inauguró en 2014 y ocupa más de 7.000 metros cuadrados en cuatro plantas; en la segunda planta se encuentra el “Malasaña Market”, con artesanos y diseñadores.

Platea Madrid (Salamanca)

En la calle Goya, 3-5, ocupa el antiguo cine Carlos III, decorado por Lázaro Rosa-Violán. Son unos 6.000 metros cuadrados en cinco plantas con más de 20 puestos, como “El Palco” o “Canalla Bistro”.

Si vienes a Madrid y solo tienes tiempo para uno, el Mercado de San Miguel sigue siendo la puerta de entrada más cómoda: está en el centro, junto a la Plaza Mayor, y reúne en un mismo espacio buena parte de lo que hace grande a la gastronomía española. Anímate a perderte entre sus puestos, probar un poco de cada cosa y descubrir por qué sigue siendo uno de los planes favoritos de quienes visitan la ciudad.

Leave a Comment